domingo, 17 de octubre de 2010

El sueño de Sofia

Sofía es una niña bastante tranquila, sociable, obediente y muy cariñosa. El dia anterior cumplió siete años. Vive con sus padres en un pequeño pueblo, Wiernest, cerca de la playa, que en hacía unos años fue una comunidad agrícola, pero ha sido invadido por chales adosados, que lamentablemente, suelen ser habitados por enemigos del campo. Sofia es hija única, hija de un matrimonio de cuarenta años, de clase sólidamente media, políticamente conservadores y católicamente practicantes. Curiosamente, desde que bautizaron a Sofía le han dado muchísimo miedo las iglesias, pero verdaderamente lo que la niña siente interiormente, es una tristeza insoportablemente, cada vez que observa las expresiones de amargura y dolor, que estan en todas esas imágenes, expuestas en las paredes y en los altares de los templos, que representan a los Santos o a la Virgen. Y sobre todo, las imagenes sangrientas, de Jesucristo en la cruz. Ella no lo entiende: No le parece justo que los tengan así, castigados por haber sido personas buenas.

Desde hace unos dos años aproximadamente, después de la muerte de su abuela, con la que Sofía rezaba diariamente, la niña tiene cada vez más preocupados a sus padres, que se están replanteando seriamente, aconsejados por la profesora del colegio, el ponerla en tratamiento psicológico, ya que su aparente fobia hacia los templos, se a transformado en una insólita adoración obsesiva hacia los edificios sagrados. Ya que ahora, hasta intenta escaparse de casa para ir a la iglesia y lo más inquietante, es que últimamente lo hace a hurtadillas y hasta por las noches. Y siempre,llevando a la espalda, su pequeña mochila de Hannah Montana, en la que en lugar de los cuadernos, sus lápices ó libros, hay unos alicates, que a cogido de la c
aja de herramientas que su padre esconde en el trastero, por que mas de una vez a intentado cojerlo para jugar con ello con sus amigas, y junto a los alicates, lleva el pequeño botiquín que su madre suele guardar en uno de los armarios del cuarto de baño.
Aparentemente, la causa del actual comportamiento de la pequeña Sofía, es un mismo sueño que se le repite casi todas las noches desde que su abuela murió. A la que los demás, ella sie
mpre escuchó como catalogaban de Santa. Pero Sofí, prefiere recordar a su abuelita felizmente sentada en la mecedora, con su gato durmiendo sobre ella, al lado de una mesa camilla donde cosia, descansando sonriente, rodeada de sus familiares y entre tambien sus numerosas amistades.

Una noche, mientras sus padres discuten en el salón, por qué no logran entender lo
que le ocurre a su hija Sofía, ella, está completamente sola en su dormitorio, arrodillada a los pies de su cama, rezando las oraciones que le enseñó su abuelita, como hace siempre antes de acostarse. Pronto, se acurrucará junto a su peluche favorito, que se lo regalo su abuela y después de un rato, en el que estará intentando no pensar, se quedará dormida, vuelve a soñar en el mismo sueño de todas las noches.

Sofí consigue salir durante la noche, cargando con su mochilita a la espalda. Andando, apresuradamente, recorre varias calles oscuras e interminables, hasta que finalmente, logra llegar a la grandiosa iglesia, llena de palomas que rodean roda la iglesia. Por suerte encuentra una pequeña puerta entreabierta por la que puede entrar dentro sin dificultad. A oscuras, con la ayuda de los alicates, que había sacado de la caja de herramientas de su padre. La niña logra quitar, uno a uno los sólidos clavos de hierro recubiertos de pegamento mui fuerte,para que nadie pudiese llevarse a Jesucristo, retienen inmobilizado al señor desde hace minimo dos mil años. De repente, Sofía escucha en ese momento la suave voz de su abuelita, recordándole que la quiere muchísimo y que no debe preocuparse nunca más, ya que ahora estarán todos perfectamente, le promete, que siempre estarán a su lado y, además, en compañía de su abuelita y de todos sus familiares y seres queridos. Desdepués de esto, la pequeña Sofía, observa como Jesucristo resucita al fin, tomándola entre sus brazos, besándola en la frente y dándole las gracias sinceramente, por haberlo rescatado de su inmerecida prisión perpetua, al tiempo que todas las demás imágenes del templo, lo hacen también, descendiendo felizmente de sus pedestales, uniéndose a ellos y saliendo todos juntos de allí, para ser libres eternamente, pero en un mundo mejor, sin víctimas, sin peleas, sin personas muertas de hambre, un lugar donde los niños jamás volverán a escuchar a sus padres discutir...

Pero desgraciadamente, acabó de volver a escuchar los gritos histéricos de la madre de Sofía. Sus padres gritaban que, mañana sin falta, pedirian hora para el psicólogo. La han vuelto a descubrir cuando salía a hurtadillas de casa, cargando con su mochilita de Hannah Montana, a la que ella tanto queria. Sofia en la mochila llevaba los alicates y el botiquín que siempre cogia para salir de su casa. Al dia siguiente, cuando estaban ya en la consulta, hablando con la psicóloga, de pronto la psicóloga dijo:

-Me gustaria decirle que yo también estoy totalmente de acuerdo con lo que piensa su hija. Pero lógicamente.

Los padres de Sofia se alarmaron aún más, creian que se trata de una epidemia diabólica y como ya no están de moda las crucifixiones, ni las hogueras, lo mas seguro es que pedirían hora también en la consulta para ellos.

3 comentarios:

  1. tenias que poner una foto

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  2. PERO... ¿¿QUE TIENE QUE VER LA CIENCIA FICION CON UN SUEÑO??

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  3. el relato está bien aunque el final me gustaría que hubiera sido más feliz, además no va sobre ciencia ficcion del futuro

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