domingo, 17 de octubre de 2010

La historia de Sarah Lington


Supongo que no os importará mi historia, pero estoy decidida a contárosla porque en esa historia sucedió algo que sometió a la humanidad a cambiar de planeta. Mi nombre es Sarah Lington, tengo 90 años y me encuentro en el planeta *Tellus y nos encontramos en el año 4100.

En este instante revelaré los secretos mejor guardados sobre aquel incidente que cambió las vidas de miles y miles de personas.


En el año 4010 nací , y me pusieron de nombre Sarah , en el seno de una familia completamente normal. Crecí en una vida ajetreada porque mis padres eran agentes de seguridad. Yo casi siempre estaba con mi abuela Ana a la que yo llamaba Aia porque no sabía proninciar la N. Los años pasaban y con ellos mi infancia. Cuando tenía 10 años ya sabía lo que quería ser de mayor. Quería ser como mis padres, poder ayudar a las personas con mi trabajo tenía que ser una gran satisfaccion personal. Al acabar el instituto decidí irme a estudiar a la costa, asique me fui a la gran ciudad de Albacete, dónde el Mediterráneo bañaba sus costas a estudiar la carrera de Agente de Seguridad Pública e Independiente. Cuando tenía 24 años un duro golpe sacudió mi vida, mis padres habían muerto en una de sus misiones. A pesar de aquel mal trago me dí cuenta de que la vida seguía y por ello no debía abandonar mi futuro, así que seguí con mi carrera y al año siguiente la finalicé con unas excelentes notas. En ese momento era el año 4035 y yo era una joven de 25 años guapísima con toda la vida por delante aunque sola en el mundo, pero en ese momento pensé en mi abuela Ana y decidí ir a verla a Madrid. Allí pasé una temporada hasta que encontré trabajo en el mismo sitio dónde habían trabajado mis padres. Decidí comprarme una casa allí. Ya que tenía un gran sueldo, me compré una gran casa aérea en en la famosa urbanizción Los Cielos. Tenía una vida completamente alegre e irradiaba felicidad ahora que me sonreía la vida. Aunque no duró mucho tiempo, ya que cuando tenía 26 años nos asignaron la misión más dificil de nuestras vidas. Unas extrañas naves espaciales habían sido avistadas desde la Tierra. En ese instante todos mis compañeros nos vimos obligados a pensar en un plan , ya que los extraterrestres habían mantenido contacto con el Presidente 5 años atrás. Entonces nos dimos cuenta de que fallaba algo y decidimos hablar con el Presidente, él nos reveló una información que podía ser la salvación de miles de personas. Varios científicos habían descubierto un planeta con las mismas condiciones que la Tierra y en él estaba trabajando la anterior generación de agentes de seguridad. Mintieron a los familiares diciendo que habían muerto pero en realidad lo habían hecho para que la gente no se alarmara y pensaran que no iban a invadir. Los meses pasaron mientras que nosotros, los agentes, ideamos el plan de evacuación . Pasaron los años, pero por fin en el año 4045 el Presidente nos dió luz verde para comenzar la evacuación, así que cada uno de los agentes tenían asignadas una posición para dirigir a la gente a las naves espaciales que nos llevarían al nuevo planeta llamado Tellus pero ocurrió un contratiempo inesperado. Los extraterrestres habían decidido adelantar su plan. Miles de extraterrestres comenzaron a invadir la Tierra. Teníamos poco tiempo para conseguir que las personas que faltaban subieran a sus naves así que salimos en su búsqueda. Corrimos por la ciudad llevando a miles de personas que faltaban pero derrepente me dí cuenta que me había olvidado de lo más importante para mí: mi abuela. Corrí y corrí perseguida por hombrecitos verdes que llevaban pistolas supersóicas. Tenía que conseguirlo. Cuando llegué a la pequeña casa de mi abuela, la encontré pero estaba malherida. La cogí y salimos de aquella casa. Se puede decir que cogí prestado un coche. Conduje y conduje hasta que al final llegamos al destino. Estaban apunto de despegar pero llegamos a tiempo. En la nave atendieron a mi abuela y la dejaron descansando en una de las camillas mientras que yo contaba a las personas que se encontraban en la nave. Después de meses llegamos a Tellus. Todo era igual que en la Tierra lo que me hizo recordar mi infancia más temprana. Al acabar de bajar a todas las persona y asignarles un hogar por familias me acordé de mis padres, tenían que estar allí. Buscando entre los obreros observé dos caras conocidas, ¡eran mis padres! Corrí hacia ellos y los abracé mientras todos llorábamos de alegría. Les conté todo lo ocurrido y les dije que la abuela se encontraba bien,a la que habían transladado al hospital para hacerle unas pruebas. Decidí mirar a mi alrededor y observé las caras de alegría de la gente, parejas que llevaban sin verse años, familias que al fin estaban completas, niños corriendo y jugando que no eran conscientes de lo que habíamos conseguido.

HABÍAMOS SALVADO A LA HUMANIDAD.


Y así acaba mi historia como la de miles de personas que lucharon por sobrevivir y lo consiguieron. Yo solo soy una pobre anciana a los pies de la muerte pero espero y deseo que esta historia la contéis de generación en generación para que se sepa lo mucho que hicieron esas personas por todas las demás que se encontraban al margen de esto.


*Tierra en latín.

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