jueves, 14 de octubre de 2010

La nave extraterrestre

Estaba emocionada, porque mi madre, mi amigo Luís y yo íbamos a ir a un pueblo de Canarias justo al lado de una playa donde las olas pegaban fuerte, Habíamos alquilado una casa para pasar allí 3 días. Pase la noche en vela pensando en lo que iba a hacer al llegar ahí.
Ese mismo día por la mañana mi madre me tuvo que levantar
-Vamos Layla, levántate. Digo mi madre
-Enseguida estoy. Respondí  yo.

Justo antes de salir de La Roda pasamos por casa de Luís, El parecía tan agitado y nervioso como yo. El viaje fue muy largo en coche pero luego lo emocionante fue en el barco donde Luis siempre se marea y estuvo a punto de caerse. Luís es mi mejor amigo, es muy agradable y simpático, tenia el pelo castaño los dos teníamos 14 años, Es de media altura como yo,  y me gusta un poco pero el no lo sabía por suerte, el siempre me dejaba copiarme de sus deberes y la tonta de la profesora de lengua no se enteraba. Pensando tanto en el que de que me di cuenta ya habíamos llegado. Al bajar mi madre cogió el coche y  nos pusimos rumbo a Llobregat (Un pueblo de canarias).Pasamos 4 horas en el coche, 3 en el barco y 1 hora en el coche para ir al pueblo. Salimos de mi casa a las nueve y llegamos a las 5 de la tarde. Al llegar Luis y yo, involuntariamente fuimos al sofá y nos quedamos dormidos.

Cuando nos despertamos eran ya las 9 e inmediatamente fuimos a cenar. En la mesa mi madre comía y a la vez veía las cosas divertidas del pueblo en un folleto.

Al acabar de cenar salimos de casa para dar una vuelta por el pueblo. El pueblo era pequeño, 4 veces más pequeño que la roda.

-Volved pronto! digo mi madre
-No te preocupes. Dijimos Luís y yo al unísono.

Al día siguiente por la mañana fuimos a ver un mirador de un río muy bonito pero Luís no sabia apreciarlo. Por la tarde estuvimos en el zoo, vimos todos los animales menos los leones, ¡A MI, NO ME GUSTAN LOS LEONES!

Por la noche salimos de mi casa otra vez pero esta vez era porque había una feria. Caminando por la calle Luís me dijo que estaba muy guapa esta noche, yo me sonroje, yo no me veía tan guapa, tenia el pelo rubio y los ojos azules. Tenia la barbilla un poco achatada y según muchos chicos de mi clase , tenia el mejor cuerpo del mundo. Íbamos caminando pero no encontrábamos la feria. Vimos a un hombre con aspecto misterioso.

-Señor, ¿sabe donde esta el recinto ferial? Preguntó Luís.
- Em… pues… si… esta al final de ese descampado. Tartamudeo el Hombre

Continuamos caminando, rodeamos una casa y vimos lo más misterioso que se puede ver. Vimos un ovni aparcado en la tierra. Me dieron ganas de gritar pero antes de hacer ningún sonido, Luís me tapo la boca con su mano. El ovni era gris con una raya grande en medio verde oscuro como los  que salen en la tele. También había alienígenas, eran verdes con muchos tentáculos, tenían un cristal en la cabeza, su cabeza era alargada. Eso era lo único que podía ver desde aquí.
Yo tenía ganas de volver a casa pero Luís quería entrar, el miedo a que le pasara algo a Luís me daba fuerzas para seguir. De repente todos ellos entraron dentro y mi amigo y espero marido en el futuro y yo nos adentramos en el platillo. Ya dentro nos escondimos detrás de unas cajas de madera y ahí vimos a 7 alienígenas reunido y estaban hablando en castellano, Luis y yo nos quedamos boquiabiertos .Luís se atrevió a hacer una foto y el flash era tan fuerte que, todos los aliens se dieron la vuelta y todos llevaban pistolitas azules. Uno disparo al aire y eran pistolitas laser. Salimos corriendo gritando. A los 50 metros tropecé y los alienígenas iban detrás. Rápidamente Luís me ayudo a levantarme y seguimos corriendo. Nos escondimos detrás de un arbusto. Desde el arbusto veíamos como los alienígenas nos buscaban. Después de 15 minutos pararon de buscar y volvieron a la nave. Había tal silencio que se oían nuestros latidos del corazón. En cuanto se alejaron salimos corriendo hacia casa. Cuando llegamos exhaustos sobre todo yo lo contamos lo que pasó y le enseñamos las fotos. Entonces ella llamo a la policía, las fotos convencieron a la policía que llamo al FBI, solucionaron el problema.

Nos acostamos, por lo menos lo intentamos. Al día siguiente Volvimos a la roda y juramos que no le volveríamos a preguntar a ningún hombre que por donde  donde se va al recinto ferial nunca más.

5 comentarios:

  1. bieeeeeeeeeeeeeeen mola este relaatooooo!!!! a no que es el mio jooooo espera bieeeeeennnn

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  2. Esta muy interesante y divertido quería saber el final y no paraba de leer me ha parecido gracioso eso de -y espero que futuro marido-

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  3. JEJE LOS ALIENS SON COMO LOS DE LOS SINSOM ¬¬

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  4. Que chulo el relato! Antonio, me sorprendes por momentos...xd

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