jueves, 21 de octubre de 2010

Deseo...¡volver a casa!


Una tarde fui a jugar con mi amiga Laura. Ella me enseñó un juego de mesa nuevo que le habían regalado. Laura lo sacó de la caja mientras retiraba sus largos mechones de pelo rubio de la cara. ¡El juego era increible!
Me fui a casa. Al día siguiente era mi cumpleaños,cumplía trece años. Mientras apagaba las velas, pedí un deseo: "Deseo tener un juego como el de mi amiga".
A la mañana siguiente, me levanté, peiné mi corto y negro pelo y bajé a la cocina, allí estaban mis padres con el juego que pedí, estaba tan contenta que subí a probarlo. Lo abrí y de repente escuché un ruido raro que me hizo estremecerme, entonces apareció una luz que venía del centro del tablero y de repente me vi dentro de aquel mundo extraño del juego de "NDsweets". Entonces vi a unos muñequitos de colores que cantaban una rara canción y decían: bienvenida Carla. Yo no daba crédito a lo que veía pero decidí jugar.
Aquel mundo era impresionante: los muñecos eran muy simpáticos, por el cielo flotaban notas de música, los árboles eran muy verdes, el sol sonreía, cada vez que daba un pisotón al suelo salían flores extrañas que nunca antes había visto. Del cielo flotaban unas esferas de color blanco, era genial. Para conseguir el premio tenía que conseguir todos los caramelos plateados, me lo pasé muy bien en todas las casillas por dónde pasaba. Una de las veces que tiré ese dado tan enorme, salió el dibujo de un círculo en el que dentro había dibujado una interrogación. Le pregunté a uno de aquellos seres que era eso, y él me dijo:
-"Es la última casilla. Si consigues matar al gran extraterrestre conseguirás el premio y el último caramelo, el caramelo dorado."
Salté a la última casilla, y lo vi, era altísimo, de color verde oscuro, tenía dos antenas encima de su cabeza, me miró y abrió su boca para comerme, me asusté y me di cuenta de que llevaba casi un año entero dentro de aquel juego, me puse triste y comenze a llorar. De repente aquel bicho extraño comenzo a hacerse más y más pequeño a medida que yo iba llorando. Cuando me di cuenta aquel ser había desaparecido, y en su lugar apareció el gigante caramelo dorado, lo cogí, y en ese momento apareció una tarta con catorce velas, había pasado un año entero y volvía de nuevo a ser mi cumpleaños. Apagué las velas pidiendo un deseo: "deseo...¡volver a casa!", cerré mis ojos llorosos, estaba convencida de que no regresaría, pero me equivoque. Cuando los abrí estaba en mi habitación, bajé muy contenta a la cocina y abracé a mi madre y le dije:
-Oh mamá, te he echado mucho de menos, habrás estado muy preocupada, pero ya he vuelto, no quiero jugar más a ese dichoso NDsweets.
-¿Pero qué dices?-dijo ella-¡Sólo has estado arriba una hora, no un año!.
¿Sólo una hora?, ¡Guau!, ¡Me había parecido una eternidad!.
De repente me desperté, todo había sido un sueño, un sueño muy raro. Me alegro de no tener ese juego.
Volví a mi habitación a recoger mis cosas para ir al cole. Algo brillante sobre la alfombra llamó mi atención. Me acerqué, ¿que será esto?, pensé. ¡Un caramelo plateado!.
¿Habría sido un sueño realmente?.....

3 comentarios:

  1. menos mal que todo fue un sueño.... o eso creo

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  2. una cosa la idea del juego la has sacado de jumanji y otra que es igual pero del espacio ?? no ?? por que es mas o menos eso

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